La clienta fue acusada de DUI tras quedarse dormida en su vehículo.

Como madre, la clienta no podía permitirse perder su empleo ni pasar tiempo en la cárcel.

Conseguimos un acuerdo de declaración favorable por «wet reckless» pese a su elevado nivel de alcohol en sangre (superior al 0,15 %).

La clienta no tuvo que pasar tiempo bajo custodia, afrontó multas y tasas reducidas y evitó las posibles consecuencias profesionales a las que se exponía.