El sistema juvenil de California funciona de manera distinta al de adultos. Se centra en la rehabilitación más que en el castigo, no hay juicio por jurado y las decisiones las toma un juez. Aun así, las consecuencias son reales y pueden afectar la escuela, la inmigración y el futuro del menor.
Actuar temprano suele ampliar las opciones, incluidos los programas de desvío que evitan una adjudicación. Si su hijo enfrenta cargos en Oakland, un abogado de delitos juveniles en Oakland puede explicarle cómo funciona el proceso.











