Nuestro cliente, una persona de la tercera edad, fue acusado de homicidio vehicular con negligencia grave tras una trágica colisión en la que falleció una peatona que cruzaba la calle corriendo.

Aunque el incidente causó una muerte, las pruebas mostraron que nuestro cliente no conducía a exceso de velocidad ni de forma temeraria.

Descubrimos que la colisión ocurrió en un cruce con un historial documentado de problemas de visibilidad, donde la asociación de vecinos había solicitado previamente la instalación de espejos de tráfico debido a las condiciones peligrosas.

A pesar de estas circunstancias, la fiscalía mantuvo el cargo de negligencia grave y solo ofreció una declaración de culpabilidad por homicidio involuntario.

Nuestro equipo de defensa realizó una revisión exhaustiva de las pruebas, centrándose en las condiciones de la vía, los problemas de visibilidad y la conducta al volante de nuestro cliente.

Demostramos que las pruebas no respaldaban una conclusión de negligencia grave y destacamos los problemas de seguridad documentados en el lugar.

Después de que nuestro cliente presentara inicialmente una declaración de nolo contendere, logramos que se retirara dicha declaración y seguimos abogando por la desestimación, subrayando las debilidades significativas del caso de la fiscalía.

Nuestros esfuerzos dieron lugar a la retirada de la declaración de nolo contendere de nuestro cliente y a la desestimación completa del caso de homicidio vehicular.

Nuestro cliente evitó una condena por homicidio involuntario y pudo seguir adelante sin las consecuencias de por vida de una sentencia penal derivada de este trágico accidente.