El cliente padecía una adicción y fue acusado de secuestrar a un familiar y de amenazar con quitarse la vida con una escopeta.

Se le imputaron varios cargos graves, entre ellos secuestro y posesión de un arma de fuego por un condenado por delito grave.

Se enfrentaba a más de una década de exposición penal y a alegaciones de «strike».

El asunto se resolvió con una disposición sin «strike» conforme al Código Penal 29800 y un cargo modificado 245(a)(4), con tres años de prisión estatal de cumplimiento simultáneo, quedando desestimados el delito de secuestro y los demás agravantes.